Friday, June 7, 2013

Capitulo 1



 En ese momento sentí como un gran embrollo de sentimientos se apoderaban de mis pensamientos e incluso de mi sentir.
Como entre el miedo y la molestia tiraban de la fibra de mi coherencia, intentando apoderarse de mí por completo. La confusión que intentaba apaciguar la calma, la escasa calma que en ese momento intentaba contactarme.

No pude ver más, no quería hacerlo... realmente tenía miedo, y ahg, como odiaba admitir algo así, pero tenía que enfrentarlo.  ¿Qué era peor, sentirme un incompetente por no haber cumplido con mi trabajo al que le he dedicado años de mi vida, pura y exclusivamente?.. ¿O acaso sobrepasaba todo aquello el hecho de que nunca me había dado el gusto de concienciarme sobre la cruda realidad que estaba viviendo en aquel momento? Aquellos híbridos ¿Qué eran realmente? 

A prejuzgar por mi primera impresión podría decir que se trataba de un ser humano como cualquier otro. Aquel chico tenía sentimientos como los de cualquier persona. Pude notarlo en aquel momento en el que sus ojos llorosos me observaron con fijeza pidiendo a gritos que no procediera con el experimento que estábamos llevando acabo. Me sentía engañado y estúpido.
Pero no era culpa de mi padre, ni de mi madre, ni de ninguno de mis colegas. Yo era el culpable que había vivido en aquella comodidad, sorda y ciega comodidad.

Me preocupaban estos seres ahora, que las personas normalmente llamaban híbridos e incluyéndome entre esas mismas, ignoré su existencia por completo.

Alcé mi vista y solo pude ver la fiera mirada de mi padre segundos antes de darme la espalda. Mi madre mi miró con lástima, entre dolor y decepción para luego seguir los pasos de mi progenitor.

Luego ladeé mi rostro y fue allí cuando sentí un momento de tranquilidad atravesando mi pecho. Observé al joven y me acerqué a él, y aunque sus ojos aún seguían algo cristalinos parecía estar tranquilo si se analizaba la situación por la que había pasado. 

Con mi diestra acaricié sus negros cabellos, un  tanto descuidados y con un largo que no llegaba hasta los hombros, pero  si el tiempo procedía sin cambios, seguramente lo harían.

Me observó quizá entre asustado y enojado, pero  no reaccionó. Sabía lo que me esperaba ¿Pero ahora qué podía hacer? 

Uno de los secretarios de mi padre se acercó con un paso demasiado brusco, tanto que resonaba en aquella cámara con un impacto hasta un tanto molesto.  
- El Director quiere verlo, Park Yoochun.- Finalizó con una ligera venia antes de retirarse sin darme tiempo a negar o asentir. Suspiré.

-Es mejor que vayas... y te deseo suerte... -Comentó uno de mis compañeros allí, claramente preocupado. 

 Ambos miramos al chico en la camilla que parecía tener aún aquel síntoma de la droga de forma palpitante. La hipertensión.  

- Llévenlo al sector de Experimentación de sustancias. A mi oficina en el laboratorio. Cuando termine con mi padre, veré que hacer al respecto.- Dije y aquel asintió tomando la camilla junto al segundo colega allí para salir del lugar. Mi vista se perdió junto a ellos hasta sentir el golpe de la puerta cerrándose, como  si me despertara de un mal sueño.

Me tomé tan solo algunos minutos más para dar un ligero repaso mental a lo ocurrido y finalmente para darle paso a la angustia que en aquel momento me abrazaba como si fuese su más codiciado tesoro. Debía hablar con mi padre, y eso no era necesariamente bueno.

Me quité los guantes, junto  con el barbijo al pasar por la puerta y los deseché en un cesto de basura, dirigiéndome  sin más tiempo que perder hacia la oficina de mi padre. Intentaba no sudar.


Toqué la puerta.

- Adelante.

-Permiso... -Sabía de qué se trataba, no  era necesario preguntar. Después de todo era más que obvio. 

Cerré la puerta por detrás.

- Explícame lo que acaba de suceder.

-No-... no me dijiste que esos híbridos eran personas como cualquier otra.

-¿Personas cómo cualquier otra? Estás equivocado.

- No has visto al...-

-Ya basta. -Me acalló y no me atreví a disentir, nadie  disentía con mi padre y lamentablemente no me sentía en el papel de ser el joven rebelde del día.
-Lo siento... -Respondí y vi cómo se acercaba a mí observándome con fijeza. No sostuve la mirada mucho tiempo.

-Acabas de cometer un gran error, Yoochun. Un Gran error -Enfatizó  en aquella palabra y sentí como si un golpe se propinaba en mi rostro. Pero no era justo, ellos me habían mentido, aunque no era consiente de algunas obviedades, ellos no me habían tenido al tanto de la situación a un 100% de la realidad. Me sentí molesto y hablé.

-No es mi culpa, ese chico no podía ser víctima de un experimento. -Mi padre enfureció en cuanto vio como alcé la mirada, incluso intentando hacerle frente. Tragué saliva, pero no retrocedí  sobre mis palabras.

-¿Tienes idea de los problemas que tendremos por culpa de tu actitud?  Ahora todos hablarán de esto! Tuve que sobornar al maldito reportero para que no abriera la boca y ahora pedirá dinero cada vez que se le antoje!! – Oh sí, mi padre realmente estaba enfurecido conmigo, pero aun así no desistí. Sabía que en cierto punto tenía razón, pero debía escucharme al menos por primera vez en su vida.-

- Aun así, Padre, encontraré la solución a la droga, nada de eso cambiará… pero no podemos proceder a pruebas con otro tipo de-…

-No estás haciendo nada más que demostrar que sigues siendo un mocoso irresponsable. –Cortó mis palabras de forma tajante para luego continuar con un típico discurso de los suyos.- Haciendo todo el tiempo lo que quieres sin pensar en tus responsabilidades. Llegas tarde al trabajo siempre, sales día de por medio y duermes hasta tarde. ¿Qué clase de vida es esa? 

-Eso no tiene nada que ver c-…

Una vez más me interrumpió.

- Esto es más que salidas Yoochun, el día a día no es solo diversión y hasta aquí llegó la tuya. 

- ¿Qué? ¡No puedes-… -Exclamé molesto y antes de poder decir una palabra más e incluso de darme cuenta, una de mis mejillas ardía se sobremanera y mi rostro yacía ladeado hacia la derecha con ligereza. Me había abofeteado.-
- Me decepcionas.-

     No podía creer lo que mi padre estaba diciendo, después del esfuerzo que había requerido para llegar a dicha conclusión, todos los estudios, teorías descartadas…  y sus palabras eran esas. Tragué saliva y no me dispuse a responder otra vez.

- Ahora nos encargaremos de deshacernos de ese híbrido, si los medios se enteran de lo ocurrido, podría incluso producirse el quiebre de esta empresa. Elegiste un mal día para ser compasivo. –

Me dio la espalda, supongo que con intenciones de volver a su trabajo de forma paulatina.

-¿Deshacernos?... –Me atreví a cuestionar en un murmullo, aunque lo suficientemente audible como para que mi padre lo escuchara-
-Así es, enviaré a alguno de mis secretarios para que aplique la “inyección letal” y el barbitúrico paralizará su sistema nervioso sin siquiera sentir dolor.  De esa forma no podrás quejarte. 

- Padre ¿Vas a matarlo? –Murmuré completamente atónito, aquello, era realmente cruel y escucharlo de la boca de mi propio padre, lo hacía incluso más aberrante.- ¿No hay otra forma?

Mi padre se sonrió irónicamente  y me observó una vez más de forma tajante.
-¿Otra forma? No podemos permitir que ese animal esté suelto por la ciudad. E incluso si lo devolvemos de donde vino, podrían encontrarlo y extorsionarlo para que hable de lo sucedido. Claro que no hay otra forma. 

Suspiré una vez más y tragué saliva, me sentía completamente culpable e incluso angustiado. Ni siquiera una cifra contable expresaba la cantidad de veces que me maldije en ese momento.

-Hazte cargo de él. –Dijo una voz que no tardé en reconocer. Mi hermano se acercó con lentitud hacia el escritorio de mi padre por detrás de mí y luego se detuvo con ambas manos dentro de los bolsillos de su pantalón. ¿Había estado escuchando toda la discusión? O aun peor… ¿Qué era eso que acababa de decir? Sonrió y observó a mi padre, luego a mí.- Hazte cargo del animal y críalo. Después de todo lo importante es que nadie pueda encontrarlo suelto. ¿No es así? –Dirigió su mirada a mi padre y una sonrisa engreída se dibujó en sus labios. Cómo odiaba cuando se comportaba así… pero algo me llamaba aún más la atención  ¿Aquella idea de dónde había salido y con qué fin? No era normal en él ese tipo de actitudes, algo debía tramar. –

-¿Yo?

-¿Quién más? –Rió Yoohwan negando con su cabeza luego mientras mi vista ahora se fijaba en la suya. Al parecer mi padre estaría en desacuerdo, no era una persona fácil de convencer.

-Si no quieres que lo haga desaparecer, sigue los consejos de Yoohwan. –Maldición, ¿Desde cuándo?

-Te lo dije, hazte cargo y finaliza los estudios lo antes posible, tal vez si obtienes su confianza podrías lograr que él mismo se vuelva voluntario de la prueba.  –Concluyó mi hermano y mi padre pareció aprobar la idea, ambos, menos yo. En aquel momento me prometí jamás volver a hacer algo como eso. Al menos no sin concientizarme de todos los factores disponibles antes. De todas formas… ¿llevar al híbrido a mi casa? .Una parte de mi entró en pánico, queriendo disiparse de inmediato, pero mis pies permanecían bien firmes en el suelo, atados a la realidad. No tenía otra opción que acceder a las sugerencias de mi hermano y por otra parte, no quería que muriera, definitivamente no… Me sentía culpable.

-Está bien… -Suspiré y observé a mi padre que simplemente me dedico una indiferente mirada.-

-Bien dicho Hyung, ahora ve por él y sigue trabajando. También debo irme por hoy, asique te dejaremos en paz padre –Sonrió Yoohwan realizando una venia frente a mi padre con una sonrisa de oreja a oreja mientras me tomaba por uno de mis hombros, técnicamente arrastrándome hacia la salida. Incluso mi padre observó hasta que la puerta se interpuso entre nosotros una vez afuera.

 ¿Qué le sucedía ahora a Yoohwan? Aigo... 

- ¿Qué se supone que fue es-… 

-Cierra la boca y agradece que te salvé de que nuestro padre partiera un cajón en tu cabeza.- Al parecer hoy era el día de ‘Censuren a Yoochun’. Suspiré y agradecí de cierta forma a mi hermano.-

-¿Qué se supone que haré ahora?... ¿Criarlo? Podría hacer cualquier cosa e incluso tomar venganza contra mi… -Por un momento creí que me había metido en un problema aún mayor.

-Al menos ‘tu nueva mascota’ te mantendrá ocupado y no serán necesarias tus llegadas tardes al trabajo ni tus salidas día por medio. Ohh pobre Yoochun-hyung... Los bares te extrañaran al igual que las chicas.-Se rio en mi cara, y realmente quise golpearlo. Sabía que tramaba algo extraño pero meterse con mi vida, Aish... Park Yoohwan, eres un niño. 

-Por lo tanto… te dejaré solo por hoy, nos veremos mañana ¿Está bien? Conduce con cuidado ~ -    Y antes de que haber objetado Yoohwan me había dado la espalda para retirarse de allí… pero, ahora estaba solo en esto y peor aún, sin saber qué hacer.

Me dirigí a mi oficina en el laboratorio, intentando simular arena movediza bajo mis pies. Claramente no quería llegar allí y aunque me moleste admitirlo, no quería afrontar aquella situación.


 Más de un suspiro se apoderó de mí de camino al laboratorio. Podía sentir como mi corazón se aceleraba como un conejillo al acercarme cada vez más, al imaginar miles de cosas que podrían suceder  y de las que ahora yo era el único mentor.

La desesperación me abrazó con cariño cuando me hallé parado frente a la puerta de mi oficina. Sudaba.

Era increíble como en cuestión de algunos miserables segundos mis sentimientos e incluso miles de sensaciones revoloteaban por mi cuerpo, golpeando cada uno de mis órganos como queriendo sofocarlos hasta la rendición. 

Tomé la perilla de la puerta y la giré con lentitud, luego aclaré mi garganta entremedio de dichas acciones y pasé a la sala, cerrando la puerta por detrás antes de voltear  y recibir a la estimada realidad para que me golpeara en el rostro una vez más.

-Yoochun-sshi… -Mencionó uno de mis compañeros, antes presente en el hecho que desató tal discordia.

Lentamente alcé mi mirada y en un ligero suspiro observé el panorama. El joven permanecía sentado sobre la camilla con sus pies colgando de la misma, mientras sus ojos con forma de dos pequeñas lunas me observaban con fijeza con un sentimiento entremezclado entre miedo y rencor. Sus manos yacían atadas con una cinta y sus finos labios completamente sellados por acción propia. 


-Dime… 

- Me refería a ¿Qué es lo que harás?...

Por un momento mis labios se entreabrieron al actuar de forma involuntaria, pero a mi favor el razonamiento tomó mi boca con fuerza para cerrarla agresivamente.

-Mi padre ya ha dado las órdenes, solo debo proceder… -Contesté.
Estaba claro que lo que haría con aquel joven había quedado entre las paredes de la oficina de mi padre, y nadie más debería saberlo, excepto los allí presentes.

-Está bien, es decisión del director… Realmente lo siento Yoochun-Sshi.
-No, no... No tienes por qué sentirlo. Gracias por todo… Me llevaré al… -Fruncí mis labios apenas al no saber cómo llamarlo, ni siquiera sabía si el joven moreno  tenía nombre. Pero mi colega entendió y se retiró de allí.- 
Al oír la puerta cerrarse tras él, suspiré un tanto aliviado, pero el chico seguía observándome, al parecer con demasiado detalle… cada acción que realizaba era seguida por sus pupilas.

Me acerqué a él e intenté indicarle que bajara de la camilla, nos iríamos a mi casa en aquel mismo momento… después de todo no había más tiempo que perder en nada. Pero faltaba algo.

-¿Cuál es tu nombre? –Pregunté de forma un tanto cortante, pero la verdad era que el que se encontraba realmente asustado era yo. 

No contestó, pero obedeció a mis señas. Fue allí cuando me percaté de que aquél chico medía al menos una cabeza más que yo. Su cuerpo era bastante estructurado y a primera vista lo suficientemente fuerte como para enviarme lejos de mi amada conciencia con tan solo un golpe si deseaba vengarse. Preferí tener cuidado, ¿Pero qué más da? Ahora estaba aún más nervioso. 

Finalmente con la incógnita del más alto y con los nervios que no dejaban de bromear a mis espaldas esparciendo escalofríos por mi espina dorsal de vez en cuando, lo oculté con algunas sábanas y obligué al joven a seguir mis pasos hasta el subsuelo por la parte trasera del edificio a la que solo el personal tenía acceso.  

Tan solo debía bajar dos pisos  y todo estaría hecho, una vez en mi auto no habría más riesgos.

Aun así podía escuchar las risas presentes de mis pensamientos contradiciéndose el uno al otro en un constante vaivén de opiniones, claramente, mis nervios aumentaban y el chico a mi lado no era un factor menos.


-Ven por aquí… -Indiqué y tampoco contestó, más siguió mis pasos por las escaleras. Lo guié por uno de sus brazos aunque estaba cubierto por sabanas. No quería que se resbalara o algo por el estilo, ya había sido suficiente por hoy para él. 

Al llegar al subsuelo sin ser vistos en consecuencia de mis ágiles movimientos y tácticas improvisadas, corrí con él aun tomándolo por la muñeca hasta llegar a otro de mis autos que yacía en el estacionamiento. Vidrios polarizados, jamás amé tanto un par de simples palabras. 

Rápidamente me dirigí al lado derecho del automóvil y abrí la puerta quitando la alarma rogando que nadie notara nuestra presencia, aunque no era algo cotidiano encontrar un joven de 1,80 aproximadamente cubierto en sábanas blancas con tan solo sus ojos y nariz al descubierto.
Cuando lo observé, le indiqué que entrara y al instante pareció negarse. 
Retrocedió.

-Anda… entra, no te haré daño… -El joven frunció su ceño y se negó nuevamente, aunque parecía asustado una vez más. 

¿Qué haría ahora? ¿Por qué en un momento como este donde todo estaba marchando a la perfección? Maldita sea. 

En aquel momento en mi cabeza resonó un pequeño “clic”, deduciendo que el instinto debía ser en parte el  típico comportamiento tanto de un ser humano como el de un animal luego de una situación estresante. 

-Toma… -Fue allí cuando de mi bolsillo saqué un dulce color rosado con algunos detalles en amarillo. Acostumbraba comer ya que mi garganta se secaba con facilidad tras los largos discursos. El moreno cubierto en sábanas me miró con ligera intriga e incluso ladeando su cabeza en tanto.
Saqué otro caramelo de mi bolsillo,con diferentes y contrastantes colores,pero aún seguía sin llamar su atención.
Coloqué en mi mano al rededor de 15 caramelos que llevaba conmigo,pero el joven continuó allí tieso y sin moverse.
Suspiré, pero justo en el momento en el que decidí guardar los dulces,el contrario dio un paso hacia adelante,como si no quisiese perder la vista de aquellas golosinas. 

Bingo.


Lentamente caminé hacia atrás, atrayendo de esa forma al joven para que siguiera mis pasos, y de hecho así fue hasta percatarse de cómo abría la puerta del auto. Una vez más se quedó allí mirándome.
 En cierto punto hasta allegaba a asustarme,con aquellos ojos color café que parecían analizar e incluso develar secretos con tan solo posar su curiosa mirada. 
 Al parecer no le agradaban los autos... ¿Desconfiaba? Pensé que estaba haciendo las cosas bien hasta entonces.

De repente recordé la escena de una película , y si, es incluso hasta estúpido, pero dado aquel hecho,tomé uno de los caramelos y quité el papel con tranquilidad,demostrándole que no había nada que temer con aquello, a pesar de ser simples caramelos, ni siquiera podía imaginar lo que pasaba por la cabeza del aquel chico.
  Mordí la mitad del dulce,y extendí mi mano.

¿Ves? No he muerto o algo así.. Es seguro,toma... -Alcé un tanto mis cejas y lo observé de forma sincera, después de todo no había ningún tipo de trampa tras esto.

El chico bajó la mirada y luego se acerco con lentitud ,dudando un poco en si tomarlo o no,pero haciéndolo finalmente de todos modos mientras posaba el caramelo entre sus finos y algo resecos labios. 

Finalmente dejé el resto de los caramelos sobre el asiento del automóvil  el de copiloto para ser más preciso.Y en cuestión de segundos el moreno se adentró en éste completamente cegado por el sabor del dulce en su boca, tan despistado en aquel momento que incluso a la hora de cerrar la puerta tras él , se apegó a la ventana como un cachorro asustado. Aquel gesto me pareció incluso tierno.
Empuñé ambas manos y las coloqué a cada lado de mis mejillas ,empleando el típico aegyo 'Biung biung' frente a él.Rompí a reír y antes de darme cuenta, estaba sonriéndole. 

Di la vuelta al auto para abrir con rapidez la puerta del piloto y cerrarla en cuestión de segundos junto al movimiento que conllevaba tales acciones. El chico me miraba con los ojos bien abiertos y relamí mis labios intentando controlar una pequeña y escurridiza sonrisa.

Tras algunos minutos intentando tranquilizarlo y enseñándole a utilizar el cinturón de seguridad, me puse en marcha hacia mi hora. Hogar dulce hogar… ¿Lo sería? No lo sé, no sabía en qué estaba metiéndome con certeza.

Aquel misterioso joven continuó observando todo alrededor en el vehículo, al parecer por la forma en la que todo pasaba con rapidez ¿Nunca había estado en un auto o algo por el estilo? Parecía un tanto atontado y a decir verdad por la velocidad que tomé en aquel momento,solo tardaríamos algunos minutos… pero por alguna extraña razón y por lo que a mí respecta… me atreví a decir que el chico estaba más relajado… incluso yo lo estaba.

Ahh,Park Yoochun… ¿En qué te has metido?...

-Finalmente detuve el auto frente a mi departamento. Y luego de un silencioso viaje y soltando un ligero suspiro le dirigí la palabra.- 

-Llegamos...


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4 comments:

  1. hgssbhbdf Bueno, vengo a dejar mi dichoso comentario.

    Creo que te dije que me gustó. Bah, me gustaron los 35 borradores que leí(?)
    Si exagero... :@@

    Bueno, me encanto, enserio... y sigo pensando en Chun matón no se porque, aunque en el fondo soy consciente de que nunca pasará Q_Q

    Me gustó la forma de ser de YooChun, es cofcofESUNGATOcofcof Don Juan Park (?)

    jajaj ahh~ me imagino que con el tiempo cierto ser con orejas y ojos asímetricos lo matará. *-*

    Si, el híbrido más hermoso y kjdsnfwejnf por como describiste su cabello (osea hasta donde lo tenía) no pude evitar imaginarlo como en Fly With the gold... así, con el pelito negro y largo, y todo él desarreglado y chivado a más no poder(?)

    Me quedé con la intriga más que todo en como percibe el mundo el "híbrido" es decir, mientras iban en el coche el parece estar descubriendo como es lo que lo rodea, como un niño chico y asustado(?)

    hahaha ¿Changmin contará como llegó a terminar metido en esos experimentos? Quiero saber que fue de su vida antes de.

    Bueno, creo que me adelanto mucho pero enserio, mirá que para que me guste mucho un yoomin al punto de comentar ;;;

    ]Sentite alagada. y te debo las correcciones de mis errores ortográficos(?) :@@

    Espero lo sigas pronto ó_ó
    .
    .
    .
    .
    Muy pronto

    Tomá te dejo amor(?)

    http://stream1.gifsoup.com/view2/1330099/yoomin-o.gif :@@

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  2. Antes de comenzar con la parte sería del asunto diré SPDFJSIODJFODSIFOSHDFSPODFISPODKFSIOFJSHUDFSODFHPSJDFJSDF Mis sentimientos YooMin están desbordando y es que akhjdsiufhs.
    La trama es muy diferente a cualquier cosa que ha leído, y me gusta que sea así, ya me imagino a Chunnie como un científico sensualón y que además fuma como un chino, o qué se yo. Y lo de la comida y Min, eso es tan mIN Y MIN SDOIHFIDSUFHSFIUSF. ¿Sabe hablar Min o también tendrá que enseñarle? y es que aojdsoisoufo bueno, después de tanta subnormalidad creo que está más que claro que me gustó y que estaré al pendiente de una actualización próxima ;;

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  3. pues yo creo que en el futuro te gustara en lo que te estas metiendo jejeje unque yo querer saber si esto es un minchun o un yoomin estoy confundida y curiosa

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  4. lkmlkmlkmdlñksmlñmfl necesito mas <3

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