05:00 pm.
Seúl, Corea del Sur.
Changmin había pasado el resto de la tarde leyendo todo tipo de libros, desde algunos un tanto sencillos hasta otros de los cuales no entendía ni siquiera la mitad de una página, no por la escritura, sino por su contenido tan específico.
No obstante, en el momento en el que Yoochun había abandonado el lugar, el menor se apresuró, dirigiéndose apresuradamente al mueble para tomar aquel libro rojo por el que había estado molesto hacía unos momentos antes.
Durante el tiempo restante en ausencia del científico, comenzó a leer dicho libro y observar sus imágenes, esta vez de forma detallada y sin apuro alguno. Aquellas imágenes que hacían que sus labios se humedecieran por su cálido respirar, parecía estar agitado y agradecía de alguna forma el haber estado solo en aquel momento.
Pasando alrededor de 10 páginas más, pudo observar las imágenes detalladas del libro, pero una se llevó su atención en particular y que probablemente jamás había percibido en su vida. Una posición que sería normal para cualquier ser humano, pero claramente para él no lo era.
Consistía en el cuerpo el hombre recostado en la cama boca arriba, mientras el cuerpo de la mujer se hallaba a horcajadas sobre el masculino, dándole la espalda al rostro del hombre. Al parecer, pudiendo marcar movimientos de vaivén al estar encima del cuerpo masculino.
Aquello acaloró su cuerpo aún más, provocando que el abultado miembro del joven reno despertara lentamente al imaginar quién sabe qué tipo de cosas. Su mente divagaba de forma lejana mientras pasaba las páginas de aquel libro, aun recordando aquella que había llamado su atención en particular.
No tardó demasiado en ceder a su sentir, desplazando su diestra cuesta abajo hasta acariciar su entrepierna con lentitud sobre la tela de su bóxer, abandonado un pequeño y suave gemido de sus labios.
Sus ojos se cerraron, mientras sus refinadas carnosidades se entreabrían, comenzando a emitir una ligera serie de cálidos jadeos, los cuales tan solo eran oídos por su intérprete en aquel momento. Al mismo tiempo, su pequeña cola se sacudió con suavidad al estremecerse, mientras poco a poco el joven Changmin decidía tomar un riesgo aún mayor, escabullendo su mano por debajo de su ropa interior, acariciando su propio miembro de forma directa.
Su mano izquierda se detuvo de la mesa, mientras sus piernas se habrían lentamente, permaneciendo aún sentado en la silla mientras continuaba estimulándose en distintos ritmos y deshaciéndose en suspiros por aquel rato.
Estaba de más aclarar cómo era que todo aquel asunto había terminado, incluso el menor tuvo que rebuscársela para terminar por limpiar parte de la silla y su cuerpo, aunque no fue un gran problema, ya que aquello había sucedido a tan solo media hora de la partida del dueño de la casa y el mismo no volvería hasta las 5.00pm según lo antes mencionado.
Abrió la ducha e incluso mojó su cuerpo para terminar de limpiarse, y parte de sus boxers quedaron empapados. Aquello lo resolverían las horas y el tiempo que dicha prenda tardaría en secar. Luego se colocó la camisa negra del dia anterior, volvió hasta la mesa y cerró aquel libro que se encontraba abierto casi en la mitad del contenido, decidiendo volver a dejarlo en el estante ya que tendría tiempo suficiente para terminar de analizarlo en los próximos días.
Por lo pronto,se dedicaría a husmear otros libros, incluso sintiendose algo avergonzado a cada rato al recordar lo sucedido en la mañana con aquel libro color rojo.
Así es , en aquello había consistido la tarde de Changmin, mientras que por otra parte, el reloj había marcado los cinco de la tarde y Yoochun se aproximaba a la puerta de su casa para pasar.
Changmin reconoció la voz de Yoochun al otro lado de la puerta y al instante esbozó una amplia sonrisa mientras cerraba el libro ahora protagonista de sus intereses, para así alzar la vista hacia el frente,donde prontamente entraría el mayor. Pero algo no estaba bien, podía escuchar otra voz que parecía interactuar con la del pelinegro. ¿Quien sería? Al parecer Yoochun mantenía una charla con alguien más.
Changmin frunció apenas su ceño retrayéndose en la silla lentamente y abriendo bien sus ojos entre expectante y tenso sin correr la vista de la puerta. Escuchó la llave girar y las voces se volvieron claras junto con la imagen de aquellas dos personas que se adentraban allí finalmente.
- A ver, muéstrame tu problema -Comentó aquel sujeto invitado entre risas, aún observando a Yoochun al adentrarse.
- Yah, nunca dije problema, ya estás exagerando mis palabras Jaejoong-ah -Contestó finalmente el científico develando el nombre del misterioso sujeto mientras cerraba la puerta por detrás al mismo instante que terminaba por entrar al lugar. Sonrió amplio volviendo su vista a Changmin, quien parecía paralizado frente a la presencia de aquel 'intruso'.
En aquel momento Jaejoong ladeó su rostro mientras su propia sonrisa se disipaba al contemplar aquella persona que se encontraba frente a él, detrás de la mesa.
- ¿Y bien? -Inquirió Yoochun acercándose hacia Changmin, finalmente posándose a su lado para así observar aquellos libros sobre la mesa.-¿Has estudiado algo Changmin? -Insistió una vez más el mayor, pero la mirada del niño reno parecía estar perdida en el invitado allí presente, más con una expresión de alerta sin siquiera parpadear.
Por otro lado, Jaejoong correspondía su vista más no de la misma forma, algo le sucedía y encontraba a Changmin como un ser realmente exótico sin siquiera haber visto sus particularidades. Incluso la forma en que sus orbes color café se centraban en las ajenas. Jaejoong parecía haberse quedado estupidizado.
Bastaron algunos llamados por parte de su amigo Yoochun para poder despertar de aquella embobada hipnosis, terminando por pestañear múltiples veces al recobrar la conciencia en aquel instante.
Changmin seguía observándolo como si se tratara de una amenaza.
- L-lo siento- Rió Jaejoong avergonzado, negando luego con una sonrisa mientras dejaba escapar un orgulloso suspiro.- Así que es él ¿Changmin, verdad? Gusto en conocerte...
-...-
-Yah, el es así Jaejoong-ah, es hasta entrar en confianza.- "Como un cachorro" pensó Yoochun, más no dijo nada y decidió tomar una de las sillas para sentarse a un lado del niño híbrido allí presente,observando lo que este leía. Changmin presionó sus labios en una ligera sonrisa,bajando su mirada hacia aquel libro al denotar como el mayor a su interés, expresaba curiosidad por sus actividades.
Jaejoong rió con levedad y acomodó su camisa un tanto, era un chico bien parecido con un cuerpo casi atlético. Hombros anchos, gran espalda, manos completamente masculinas. Su cabello castaño oscuro, y su rostro parecía de porcelana, con perfectos rasgos que en su rostro encajaban a la perfección.
"El preferido de las chicas", así lo llamaba Yoochun, a pesar que el científico le igualaba completamente utilizando otros dotes.
El acompañante allí,terminó por tomar asiento frente a ellos, observándolos con algo de curiosidad mientras el híbrido y su amigo no hacían más que mirar páginas. No le gustaba sentirse desencajado y allí cuando estaba a punto de manifestarse, Yoochun habló mientras se ponía en pie;
- ¿Quieren café? Iré a preparar.- Pero el chico de blanca tez fue detenido por el menor a su lado, quien había tomado una de las mangas de su camisa mientras negaba con suavidad, al parecer no quería quedarse solo con Jaejoong, pero el joven científico no había interpretado las cosas así.- ¿Quieres prepararlo tu Changmin?
El menor de todos los allí presentes se sintió algo expuesto ante aquella pregunta, y sin alzar demasiado su vista asintió con levedad, poniéndose en pie finalmente para así dirigirse a la cocina con aquella camisa negra mal abotonada que cubría una ligera parte de sus muslos,dejando su pequeña cola de reno a la vista, al igual que parte de sus boxers.
Jaejoong examinó al chico de arriba abajo. Su fornida y esbelta figura e incluso su timidez al caminar allí.
- Yoochun-Ah, ahora entiendo bien lo que dices... También yo me volvería gay con un chico como ese aqui... ¿Enserio no le has puesto siquiera una mano encima? -Se atrevió a cuestionarle Jaejoong,ya que se hallaban en confianza.-
-N-no ¿Qué? ¿Qué estas diciendo? Es un-..un.. un...
-¿Lo ves? Baboyah!
-¿Qué? ¿Qué? ¡No dije nada! Yah, deja de especular cosas JaeJoong-ah...
-Okey, okey... si tu no lo aprovechas,lo haré yo -Mordió su lengua apenas observando la reacción de Yoochun,quien parecía fruncir su ceño con asombro.Al instante, castaño soltó una escandalosa carcajada cubriendo sus labios con una de sus manos.-
-Idiota... -Suspiró Yoochun, observándo como Changmin se dirigía con total cuidado hacia la mesa donde ambos se encontraban, llevando ambas tazas de café con cuidado hasta encimarse sobre la mesa, donde el mismo Yoochun redirigió una frente a su amigo y otra frente a él mismo.- ¿Tu no quieres beber nada Changmin?
-Annyo...
-Aigo, estás... -El pelinegro de cabello corto rió,pasando su diestra por la cintura del menor,una vez que este yacía sentado a su lado. Lo atrajo contra su cuerpo mientras movía sus dígitos con sutileza sobre uno de los laterales del cuerpo ajeno para generarle ligeras cosquillas, a las que el menor allí presente rió por lo bajo,quitando al mayor con suavidad.
Jaejoong observaba aquello pensando en una película de novios enamorados, aquella escena que le resultaba algo embarazosa hizo que se avergonzara por alguna razón, chasqueando sus dedos un par de veces para llamar su atención, otra vez se sentía ignorado.-
-Yah, estoy aqui, aqui -Alzó una de sus manos en un ligero movimiento,resoplando luego mientras volvía aquella taza contra sus rosados labios para tomar un sorbo de café.
Yoochun recuperó la compostura,aclarando su garganta mientras observaba como el menor volvía a aquel semblante serio. Fue allí cuando quiso comenzar un nuevo tema de conversación, pero el ringtone de su celular corrompió sus ideas. "¿Quién? " Pensó el pelinegro y luego observó la gran pantalla táctil de su celular; "Yoohwan-sshi" decía.
-Disculpen, iré a hablar un segundo por telefono.-Se puso en pié con rapidez,dirigiéndose a su 'oficina privada', aquella en su propia habitación.
Fue con tal rapidez el accionar de Yoochun que ni siquiera Changmin pudo detenerlo, temiendo volver su mirada al frente al percibir como era observado por el castaño allí presente, que disfrutaba con total naturalidad del café. Jaejoong le sonrió.
- ¿Qué sucede Yoohwan-Sshi?
-[Phonecall]- Yah, no me trates así,tsk... llamo por tu bien,babo.
-Bien... bien, dime qué sucede.
-[Phonecall]- Papá quiere hablar contigo mañana en la oficina. No me comentó nada más, antes de que preguntes si lo hizo.
-...¿Lo dijo de alguna forma en especial?
-[Phonecall]-Anny, oh, pero lo dijo completamente serio, no parecía enojado o algo así, solo intenta no hacerte la cabeza Hyung, pero prepara cualquier tipo de refuerzo mental para la charla de mañana, solo llamaba para eso.
-Yah, yah, entiendo, gracias.
-[Phonecall]- No es nada, nos vemos mañana en el trabajo, suerte~ Byebye.-[EndCall].
-¿Cómo se supone que no me preocupe ahora? -Yoochun suspiró, sabía que si su padre necesitaba hablar, no era por algo a lo que debía restarle importancia, ¿Pero qué sería? Ahora lo curiosidad lo tenía amordazado por completo y no podía quitar su mente de las palabras de su hermano.
Ahora completamente sumergido en aquel pensamiento,salió de su habitación para regresar al living donde Changmin y su amigo se encontraban, y por lo que lograba contemplar en aquel momento, se estaban llevando mejor.
Changmin parecía haber abierto nuevamente uno de los libros, mientras Jaejoong yacía acomodado a un lado del niño híbrido, observando con cierta curiosidad lo que el joven allí leía, e incluso haciendo uno que otro comentario sobre la lectura, al parecer se trataba de las principales características moleculares de las sustancias o elementos en general. Aquello había creído escuchar Yoochun, ya que solo veía la espalda de los dos chicos allí sentados.
Por alguna razón,se sintió algo incómodo y no dudo en caminar hasta allí para colocarse en medio de ellos,pasando cada uno de sus brazos por los respectivos hombros ajenos para husmear entre su dialogo.
- Volví mi vida, ¿Me extrañaste?
Jaejoong rió ante el comentario que claramente era dedicado a él,terminando por alzar sus cejas en lo que parecía un poético gesto al entrecerrar sus párpados.-
-Como nunca, Yoochunchunnie~.
Sin poder evitarlo,Yoochun correspondió aquella risa junto al mayor de todos los presentes, terminando por observar de reojo las inmutables actitudes de Changmin,quien parecía completamente absorbido por aquel libro con algún que otro esquema.
Fue entonces cuando luego de unos segundos, otro tipo de ringtone esta vez un tanto más escandaloso se hizo notar, era de Jaejoong. Una alarma al parecer.
- Aish, lo siento Yoochun-Ah, Changmin-Sshi, debo partir, tengo pacientes ahora mismo y debo ser puntual. -Suspiró el castaño,poniéndose en pie a regañadientes mientras acomodaba nuevamente su camisa por debajo de aquel suéter color camel que el mismo vestía.
-Esta bien Jaejoong-Ah, sabes que puedes venir cuando quieras ¿Hm? No solo cuando pase a buscarte por sorpresa o con previos arreglos por teléfono. -Sonrió Yoochun a su amigo mientras se ponía en pie de forma simultanea para acompañarlo hasta la puerta.-
-Yah, lo se, pero sabes que estoy ocupado... aunque agradezco estarlo,significa que mi trabajo va bien, lo sabes.-El mayor de todos se dirigió a la puerta,ladeando su rostro apenas para observar al menor de reojo antes de salir, a lo que Changmin parecía inmutarse.
Jaejoong dejó que Yoochun saliera primero, para luego cerrar la puerta al pasar con un ligero deje de desepción ¿Planeaba impresionar al niño o reno? Ahora Jaejoong parecía un tanto molesto consigo mismo. Tal vez aquella era la primera vez en la que había sido ignorado de aquella forma.
Yoochun y Jaejoong se mantuvieron hablando afuera durante algunos minutos, algunos que a Changmin se le hicieron interminables y con que con el solo pasar de los segundos, lo desconcentraba completamente al ansiar que el mayor entrara de una vez.
Aquella actitud exigente y un tanto egoista en su mente ¿Cuándo se había desarrollado? ¿O tal vez era parte de sí mismo desde el origen de su existencia, más Yoochun lograba inhibirlo e alguna forma... una forma agradable al parecer del menor.
Tras unos largos minutos más, Yoochun entró por la puerta nuevamente y decidiendo cerrar todo con llave, ya eran al rededor de las 7 pm.
- ¿Tienes hambre? -Cuestionó el chico de tez pálida mientras quitaba sus zapatos finalmente al entrar allí para sentarse una vez más a un lado del menor.- ¿Has aprendido algo hoy?
El joven Changmin asintió a su primera pregunta con suavidad, ya que en la segunda de sus cuestiones, había parecido dudar un poco,pero finalmente termino por asentir.-
-Aunque no lo recuerdo bien... pero se que algo nuevo aprendí. -Masculló por lo bajo ,recordando como era que su organismo se había humedecido con tanta facilidad tras leer aquel libro rojo y exuberante.
-Ya veo, entonces haré algo de comer ¿Pastas? ¿Te gustan las pastas?
-Neh...-Respondió el menor.
Yoochun sonrió.
Esta vez Changmin había querido ayudar a los quehaceres junto con Yoochun, lo cual parecía agradarle al mayor e incluso le divertía un tanto ya que el joven híbrido portaba actitudes aún un tanto inocentes que lo hacpian ver tonto en algunas situaciones, y aquello es lo que conmovía e incluso enternecía al científico.
Changmin terminaba contagiándose de su risa, aunque con suma suavidad y un muy ligero sonrojo en sus mejillas, uno que terminaba por hacerlo enojar y arle suaves golpes el mayor... aquella agradable inhibición.
La cena que se extendió al menos dos horas por la sobremesa, terminó por concluir aproximadamente a las diez de la noche, cuando Changmin completamente satisfecho dejaba escapar uno que otro bostezo frente a las anécdotas e interrogatorios de Yoochun.
-Yah... ¿Estás durmiéndote?
-A-anny...
-Si estás durmiéndote...
-Solo un poco... -Musitó el menor,tallando uno de sus ojos con la manga de su camisa.
-Ven, vamos a dormir entonces.
-Mhn...
Fue así como sin más que decir, el dueño de casa se incorporó de la mesa para dirigirse a su propia habitación. Ciertamente no pudo evitar que uno que otra idea cruzara por su mente al hacer a un lado las sábanas para que el menor se recostara allí. ¿Dormir con él?... Tal vez, solo tal vez en algún momento.
El moreno lo observó al mismo tiempo mientras era arropado por el contrario,como si con aquella inocente mirada quisiera descifrar todo,pero claramente Yoochun no se lo permitiría fácilmente, ni siquiera él estaba seguro.
-Buenas noches... -Musitó Changmin.
-Descansa.
Finalmente Yoochun se encorvó sobre él para besar con suavidad la planicie de su frente en un pequeño y dulce tacto,al cual agregó una última sonrisa antes de retirarse, apagando las luces allí sin siquiera pensar en lo que había hecho.
Las palabras de Jaejoong cruzaron en su cabeza como flechas que nisiquiera el más avanzado arte marcial podía esquivar, al menos no en su mente. Tan solo bastó unos segundos más para que la conversación con su hermano menor se hiciera presente en su cabeza al momento de sentarse en el sofá,mientras se desvestía sin realmente prestar atención.
Su padre... ¿Qué querría ahora? ¿Asustado? ¿Yoochun? ¿Otra vez? No, no quería admitirlo. ¿Qué tal si lo despedían? ¿Qué quería su padre? Aquello le molestaba y mucho, y sabía desde aquel momento que tardaría en conciliar el sueño aquella noche, por lo que tan solo se dispuso a reposar su cabeza en la almohada mientras cubría su cuerpo con las mantas al mismo tiempo. Intentó cerrar sus ojos, pero sabía que su mente divagaría lejos y más lejos.
"Estúpido,estúpido Yoochun, ¿En qué te has metido?" Se repitió una vez más en su cabeza.
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