Tuesday, July 30, 2013

Capitulo 4 (Parte b)

4 - Septiembre- 2011
05:00 pm.
Seúl, Corea del Sur.


Changmin había pasado el resto de la tarde leyendo todo tipo de libros, desde algunos un tanto sencillos hasta otros de los cuales no entendía ni siquiera la mitad de una página, no por la escritura, sino por su contenido tan específico.

No obstante, en el momento en el que Yoochun había abandonado el lugar, el menor se apresuró, dirigiéndose apresuradamente al mueble para tomar aquel libro rojo por el que había estado molesto hacía unos momentos antes.

Durante el tiempo restante en ausencia del científico, comenzó a leer dicho libro y observar sus imágenes, esta vez de forma detallada y sin apuro alguno.  Aquellas imágenes que hacían que sus labios se humedecieran por su cálido respirar, parecía estar agitado y agradecía de alguna forma el haber estado solo en aquel momento.

Pasando alrededor de 10 páginas más, pudo observar las imágenes detalladas del libro, pero una se llevó su atención en particular y que probablemente jamás había percibido en su vida. Una posición que sería normal para cualquier ser humano, pero claramente para él no lo era.

Consistía en el cuerpo el hombre recostado en la cama boca arriba, mientras el cuerpo de la mujer  se hallaba a horcajadas sobre el masculino, dándole la espalda al rostro del hombre. Al parecer, pudiendo marcar movimientos de vaivén al estar encima del cuerpo masculino.

Aquello acaloró su cuerpo aún más, provocando que el abultado miembro del joven reno despertara lentamente al imaginar quién sabe qué tipo de cosas. Su mente divagaba de forma lejana mientras pasaba las páginas de aquel libro, aun recordando aquella que había llamado su atención en particular.

No tardó demasiado en ceder a su sentir, desplazando su diestra cuesta abajo hasta acariciar su entrepierna con lentitud sobre la tela de su bóxer, abandonado un pequeño y suave gemido de sus labios.

Sus ojos se cerraron, mientras sus refinadas carnosidades se entreabrían, comenzando a emitir una ligera serie de cálidos jadeos, los cuales tan solo eran oídos por su intérprete en aquel momento. Al mismo tiempo, su pequeña cola se sacudió con suavidad al estremecerse, mientras poco a poco el joven Changmin decidía tomar un riesgo aún mayor,  escabullendo su mano por debajo de su ropa interior, acariciando su propio miembro de forma directa.

Su mano izquierda se detuvo de la mesa, mientras sus piernas se habrían lentamente, permaneciendo aún sentado en la silla mientras continuaba estimulándose en distintos ritmos y deshaciéndose en suspiros por aquel rato.

Estaba de más aclarar cómo era que todo aquel asunto había terminado, incluso el menor tuvo que rebuscársela para terminar por limpiar parte de la silla y su cuerpo, aunque no fue un gran problema, ya que aquello había sucedido a tan solo media hora de la partida del dueño de la casa y el mismo no volvería hasta las 5.00pm según lo antes mencionado.

Abrió la ducha e incluso mojó su cuerpo para terminar de limpiarse, y parte de sus boxers quedaron empapados. Aquello lo resolverían las horas y el tiempo que dicha prenda tardaría en secar. Luego se colocó la camisa negra del dia anterior, volvió hasta la mesa y cerró aquel libro que se encontraba abierto casi en la mitad del contenido, decidiendo volver a dejarlo en el estante ya que tendría tiempo suficiente para terminar de analizarlo en los próximos días.

Por lo pronto,se dedicaría a husmear otros libros, incluso sintiendose algo avergonzado a cada rato al recordar lo sucedido en la mañana con aquel libro color rojo.



Así es , en aquello había consistido la tarde de Changmin, mientras que por otra parte, el reloj había marcado los cinco de la tarde y Yoochun se aproximaba a la puerta de su casa para pasar.

Changmin reconoció la voz de Yoochun al otro lado de la puerta y al instante esbozó una amplia sonrisa mientras cerraba el libro ahora protagonista de sus intereses, para así alzar la vista hacia el frente,donde prontamente entraría el mayor. Pero algo no estaba bien, podía escuchar otra voz que parecía interactuar con la del pelinegro. ¿Quien sería? Al parecer Yoochun mantenía una charla con alguien más.

Changmin frunció apenas su ceño retrayéndose en la silla lentamente y abriendo bien sus ojos entre expectante y tenso sin correr la vista de la puerta. Escuchó la llave girar y las voces se volvieron claras junto con la imagen de aquellas dos personas que se adentraban allí finalmente.

- A ver, muéstrame tu problema -Comentó aquel sujeto invitado entre risas, aún observando a Yoochun al adentrarse.

- Yah, nunca dije problema, ya estás exagerando mis palabras Jaejoong-ah -Contestó finalmente el científico develando el nombre del misterioso sujeto mientras cerraba la puerta por detrás al mismo instante que terminaba por entrar al lugar. Sonrió amplio volviendo su vista a Changmin, quien parecía paralizado frente a la presencia de aquel 'intruso'.

En aquel momento Jaejoong ladeó su rostro mientras su propia sonrisa se disipaba al contemplar aquella persona que se encontraba frente a él, detrás de la mesa.

- ¿Y bien? -Inquirió Yoochun acercándose hacia Changmin, finalmente posándose a su lado para así observar aquellos libros sobre la mesa.-¿Has estudiado algo Changmin? -Insistió una vez más el mayor, pero la mirada del niño reno parecía estar perdida en el invitado allí presente, más con una expresión de alerta sin siquiera parpadear.

Por otro lado, Jaejoong correspondía su vista más no de la misma forma, algo le sucedía y encontraba a Changmin como un ser realmente exótico sin siquiera haber visto sus particularidades.  Incluso la forma en que sus orbes color café se centraban en las ajenas. Jaejoong parecía haberse quedado estupidizado.
Bastaron algunos llamados por parte de su amigo Yoochun para poder despertar de aquella embobada hipnosis, terminando por pestañear múltiples veces al recobrar la conciencia  en aquel instante.

 Changmin seguía observándolo como si se tratara de una amenaza.

- L-lo siento- Rió Jaejoong avergonzado, negando luego con una sonrisa mientras dejaba escapar un orgulloso suspiro.- Así que es él ¿Changmin, verdad? Gusto en conocerte...

-...-

-Yah, el es así Jaejoong-ah, es hasta entrar en confianza.- "Como un cachorro" pensó Yoochun, más no dijo nada y decidió tomar una de las sillas para sentarse a un lado del niño híbrido allí presente,observando lo que este leía. Changmin presionó sus labios en una ligera sonrisa,bajando su mirada hacia aquel libro al denotar como el mayor a su interés, expresaba curiosidad por sus actividades.

Jaejoong rió con levedad y acomodó su camisa un tanto, era un chico bien parecido con un cuerpo casi atlético. Hombros anchos, gran espalda, manos completamente masculinas. Su cabello castaño oscuro, y su rostro parecía de porcelana, con perfectos rasgos que en su rostro encajaban a la perfección.

"El preferido de las chicas", así lo llamaba Yoochun, a pesar que el científico le igualaba completamente utilizando otros dotes.

El acompañante allí,terminó por tomar asiento frente a ellos, observándolos con algo de curiosidad mientras el híbrido y su amigo no hacían más que mirar páginas. No le gustaba sentirse desencajado y allí cuando estaba a punto de manifestarse, Yoochun habló mientras se ponía en pie;

- ¿Quieren café? Iré a preparar.- Pero el chico de blanca tez fue detenido por el menor a su lado, quien había tomado una de las mangas de su camisa mientras negaba con suavidad, al parecer no quería quedarse solo con Jaejoong, pero el joven científico no había interpretado las cosas así.- ¿Quieres prepararlo tu Changmin?

El menor de todos los allí presentes se sintió algo expuesto ante aquella pregunta, y sin alzar demasiado su vista asintió con levedad, poniéndose en pie finalmente para así dirigirse a la cocina con aquella camisa negra mal abotonada que cubría una ligera parte de sus muslos,dejando su pequeña cola de reno a la vista, al igual que parte de sus boxers.

Jaejoong examinó al chico de arriba abajo. Su fornida y esbelta figura e incluso su timidez al caminar allí.

- Yoochun-Ah, ahora entiendo bien lo que dices... También yo me volvería gay con un chico como ese aqui... ¿Enserio no le has puesto siquiera una mano encima? -Se atrevió a cuestionarle Jaejoong,ya que se hallaban en confianza.-

-N-no ¿Qué? ¿Qué estas diciendo? Es un-..un.. un...

-¿Lo ves? Baboyah!

-¿Qué? ¿Qué? ¡No dije nada! Yah, deja de especular cosas JaeJoong-ah...

-Okey, okey... si tu no lo aprovechas,lo haré yo -Mordió su lengua apenas observando la reacción de Yoochun,quien parecía fruncir su ceño con asombro.Al instante, castaño soltó una escandalosa carcajada cubriendo sus labios con una de sus manos.-

-Idiota... -Suspiró Yoochun, observándo como Changmin se dirigía con total cuidado hacia la mesa donde ambos se encontraban, llevando ambas tazas de café con cuidado hasta encimarse sobre la mesa, donde el mismo Yoochun redirigió una frente a su amigo y otra frente a él mismo.- ¿Tu no quieres beber nada Changmin?

-Annyo...

-Aigo, estás... -El pelinegro de cabello corto rió,pasando su diestra por la cintura del menor,una vez que este yacía sentado a su lado. Lo atrajo contra su cuerpo mientras movía sus dígitos con sutileza sobre uno de los laterales del cuerpo ajeno para generarle ligeras cosquillas, a las que el menor allí presente rió por lo bajo,quitando al mayor con suavidad.


Jaejoong observaba aquello pensando en una película de novios enamorados, aquella escena que le resultaba algo embarazosa hizo que se avergonzara por alguna razón, chasqueando sus dedos un par de veces para llamar su atención, otra vez se sentía ignorado.-

-Yah, estoy aqui, aqui -Alzó una de sus manos en un ligero movimiento,resoplando luego mientras volvía aquella taza contra sus rosados labios para tomar un sorbo de café.

Yoochun recuperó la compostura,aclarando su garganta mientras observaba como el menor volvía a aquel semblante serio. Fue allí cuando quiso comenzar un nuevo tema de conversación, pero el ringtone de su celular corrompió sus ideas. "¿Quién? " Pensó el pelinegro y luego observó la gran pantalla táctil de su celular; "Yoohwan-sshi" decía.

-Disculpen, iré a  hablar un segundo por telefono.-Se puso en pié con rapidez,dirigiéndose a su 'oficina privada', aquella en su propia habitación.

Fue con tal rapidez el accionar de Yoochun que ni siquiera Changmin pudo detenerlo, temiendo volver su mirada al frente al percibir como era observado por el castaño allí presente, que disfrutaba con total naturalidad del café. Jaejoong le sonrió.


- ¿Qué sucede Yoohwan-Sshi?

-[Phonecall]- Yah, no me trates así,tsk... llamo por tu bien,babo.

-Bien... bien, dime qué sucede.

-[Phonecall]- Papá quiere hablar contigo mañana en la oficina. No me comentó nada más, antes de que preguntes si lo hizo.

-...¿Lo dijo de alguna forma en especial?

-[Phonecall]-Anny, oh, pero lo dijo completamente serio, no parecía enojado o algo así, solo intenta no hacerte la cabeza Hyung, pero prepara cualquier tipo de refuerzo mental para la charla de mañana, solo llamaba para eso.

-Yah, yah, entiendo, gracias.

-[Phonecall]- No es nada, nos vemos mañana en el trabajo, suerte~ Byebye.-[EndCall].

-¿Cómo se supone que no me preocupe ahora? -Yoochun suspiró, sabía que si su padre necesitaba hablar, no era por algo a lo que debía restarle importancia, ¿Pero qué sería? Ahora lo curiosidad lo tenía amordazado por completo y no podía quitar su mente de las palabras de su hermano.


Ahora completamente sumergido en aquel pensamiento,salió de su habitación para regresar al living donde Changmin y su amigo se encontraban, y por lo que lograba contemplar en aquel momento, se estaban llevando mejor.

Changmin parecía haber abierto nuevamente uno de los libros, mientras Jaejoong yacía acomodado a un lado del niño híbrido, observando con cierta curiosidad lo que el joven allí leía, e incluso haciendo uno que otro comentario sobre la lectura, al parecer se trataba de las principales características moleculares de las sustancias o elementos en general. Aquello había creído escuchar Yoochun, ya que solo veía la espalda de los dos chicos allí sentados.

Por alguna razón,se sintió algo incómodo y no dudo en caminar hasta allí para colocarse en medio de ellos,pasando cada uno de sus brazos por los respectivos hombros ajenos para husmear entre su dialogo.

- Volví mi vida, ¿Me extrañaste?

Jaejoong rió ante el comentario que claramente era dedicado a él,terminando por alzar sus cejas en lo que parecía un poético gesto al entrecerrar sus párpados.-

-Como nunca, Yoochunchunnie~.

Sin poder evitarlo,Yoochun correspondió aquella risa junto al mayor de todos los presentes, terminando por observar de reojo las inmutables actitudes de Changmin,quien parecía completamente absorbido por aquel libro con algún que otro esquema.

Fue entonces cuando luego de unos segundos, otro tipo de ringtone esta vez un tanto más escandaloso se hizo notar, era de Jaejoong. Una alarma al parecer.

- Aish, lo siento Yoochun-Ah, Changmin-Sshi, debo partir, tengo pacientes ahora mismo y debo ser puntual. -Suspiró el castaño,poniéndose en pie a regañadientes mientras acomodaba nuevamente su camisa por debajo de aquel suéter color camel que el mismo vestía.

-Esta bien Jaejoong-Ah, sabes que puedes venir cuando quieras ¿Hm? No solo cuando pase a buscarte por sorpresa o con previos arreglos por teléfono. -Sonrió Yoochun a su amigo mientras se ponía en pie de forma simultanea para acompañarlo hasta la puerta.-

-Yah, lo se, pero sabes que estoy ocupado... aunque agradezco estarlo,significa que mi trabajo va bien, lo sabes.-El mayor de todos se dirigió a la puerta,ladeando su rostro apenas para observar al menor de reojo antes de salir, a lo que Changmin parecía inmutarse.

Jaejoong dejó que Yoochun saliera primero, para luego cerrar la puerta al pasar con un ligero deje de desepción ¿Planeaba impresionar al niño o reno? Ahora Jaejoong parecía un tanto molesto consigo mismo. Tal vez aquella era la primera vez en la que había sido ignorado de aquella forma.



Yoochun y Jaejoong se mantuvieron hablando afuera durante algunos minutos, algunos que a Changmin se le hicieron interminables y con que con el solo pasar de los segundos, lo desconcentraba completamente al ansiar que el mayor entrara de una vez.

Aquella actitud exigente y un tanto egoista en su mente ¿Cuándo se había desarrollado? ¿O tal vez era parte de sí mismo desde el origen de su existencia, más Yoochun lograba inhibirlo e alguna forma... una forma agradable al parecer del menor.

Tras unos largos minutos más, Yoochun entró por la puerta nuevamente y decidiendo cerrar todo con llave, ya eran al rededor de las 7 pm.

- ¿Tienes hambre? -Cuestionó el chico de tez pálida mientras quitaba sus zapatos finalmente al entrar allí para sentarse una vez más a un lado del menor.- ¿Has aprendido algo hoy?

El joven Changmin asintió a su primera pregunta con suavidad, ya que en la segunda de sus cuestiones, había parecido dudar un poco,pero finalmente termino por asentir.-

-Aunque no lo recuerdo bien... pero se que algo nuevo aprendí. -Masculló por lo bajo ,recordando como era que su organismo se había humedecido con tanta facilidad tras leer aquel libro rojo y exuberante.

-Ya veo, entonces haré algo de comer ¿Pastas? ¿Te gustan las pastas?

-Neh...-Respondió el menor.

Yoochun sonrió.




Esta vez Changmin había querido ayudar a los quehaceres junto con Yoochun, lo cual parecía agradarle al mayor e incluso le divertía un tanto ya que el joven híbrido portaba actitudes aún un tanto inocentes que lo hacpian ver tonto en algunas situaciones, y aquello es lo que conmovía e incluso enternecía al científico.

Changmin terminaba contagiándose de su risa, aunque con suma suavidad y un muy ligero sonrojo en sus mejillas, uno que terminaba por hacerlo enojar y arle suaves golpes el mayor... aquella agradable inhibición.


La cena que se extendió al menos dos horas por la sobremesa, terminó por concluir aproximadamente a las diez de la noche, cuando Changmin completamente satisfecho dejaba escapar uno que otro bostezo frente a las anécdotas e interrogatorios de Yoochun.

-Yah... ¿Estás durmiéndote?

-A-anny...

-Si estás durmiéndote...

-Solo un poco... -Musitó el menor,tallando uno de sus ojos con la manga de su camisa.

-Ven, vamos a dormir entonces.

-Mhn...

Fue así como sin más que decir, el dueño de casa se incorporó de la mesa para dirigirse a su propia habitación. Ciertamente no pudo evitar que uno que otra idea cruzara por su mente al hacer a un lado las sábanas para que el menor se recostara allí. ¿Dormir con él?... Tal vez, solo tal vez en algún momento.

 El moreno lo observó al mismo tiempo mientras era arropado por el contrario,como si con aquella inocente mirada quisiera descifrar todo,pero claramente Yoochun no se lo permitiría fácilmente, ni siquiera él estaba seguro.

-Buenas noches... -Musitó Changmin.

-Descansa.

Finalmente Yoochun se encorvó sobre él para besar con suavidad la planicie de su frente en un pequeño y dulce tacto,al cual agregó una última sonrisa antes de retirarse, apagando las luces allí sin siquiera pensar en lo que había hecho.


Las palabras de Jaejoong cruzaron en su cabeza como flechas que nisiquiera el más avanzado arte marcial podía esquivar, al menos no en su mente. Tan solo bastó unos segundos más para que la conversación con su hermano menor se hiciera presente en su cabeza al momento de sentarse en el sofá,mientras se desvestía sin realmente prestar atención.

Su padre... ¿Qué querría ahora? ¿Asustado? ¿Yoochun? ¿Otra vez? No, no quería admitirlo. ¿Qué tal si lo despedían? ¿Qué quería su padre? Aquello le molestaba y mucho, y sabía desde aquel momento que tardaría en conciliar el sueño aquella noche, por lo que tan solo se dispuso a reposar su cabeza en la almohada mientras cubría su cuerpo con las mantas al mismo tiempo. Intentó cerrar sus ojos, pero sabía que su mente divagaría lejos y más lejos.


"Estúpido,estúpido Yoochun, ¿En qué te has metido?" Se repitió una vez más en su cabeza.

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Saturday, July 27, 2013

Capitulo 4 (Parte a)

Me encontraba aún hundido en un profundo sueño cuando oí aquella molesta alarma sonar, sintiendo como la conciencia que poco a poco  se acoplaba a mi ser junto al despertar de mis sentidos, rebelaba un hecho peculiar, o tal vez no un hecho sino una persona la cual estaba a no menos de  30 cm de mi rostro. Mis ojos se abrieron de inmediato y de un respingo terminé de espabilarme completamente.

Claro que sí, era él, Changmin, que se hallaba observándome con total curiosidad y parsimonia mientras sus orbes color café se abrían por demás, incluso logrando erizar mi piel al percatarme de cómo el más joven parecía escanear cada una de mis acciones.

Por un segundo había olvidado la situación en la que me encontraba, terminando por recobrar mis sentidos en aquel momento en el que el menor  relamía sus finos labios como expectante, o incluso esperando por algo.

Lentamente me senté en el sofá, tallando uno de mis ojos con lentitud, procediendo luego  cubrir mis labios para despojarme de un molesto bostezo y  aún así, el más joven parecía insistir con su persistente mirada.

-¿Qué haces? –Le cuestioné, riendo por lo bajo en un absurdo intento de ocultar mis nervios mientras el menor se incorporaba con lo que parecía ser una sonrisa en sus labios, la cual con el pasar de los segundos pude distinguir a la perfección, aquel gesto surcaba su rostro con amplitud.

-Buenos días~ -Murmuró él con lo que parecía ser un tono de voz tranquilo y pasivo. Aquello me angustiaba aún más.

Eran alrededor de las 6.00 a.m y debía entrar al trabajo a las 7.00 am. Claramente el menor había sido la alarma perfecta.  Ni siquiera en años me había sido tan fácil despertar.

Con lentitud terminé por estirar mis brazos de forma vertical sobre mi cabeza, al mismo tiempo que mis pies se relajaban y recién en ese momento respondí al contrario.-
-Buenos días Changmin, ¿Has dormido bien?

-Mhn, la cama...es muy cómoda… ¿Tú has dormido bien? –Una vez más el niño reno sonrió y nuevamente fui consciente de que se encontraba arrodillado en el suelo con tan solo sus bóxers desde la noche anterior.
De repente nuestra relación se había vuelto completamente natural de un momento a otro, o al menos eso cruzó por mi mente en aquel momento. Hasta entonces, nuestra conversación se había vuelto de alguna forma paulatina.

-Dormí bien,  y lo sé, mi cama es muy cómoda. –No pude evitar decir aquello, aunque sonara egoísta ya que el menor estaba a mi cargo, y yo era el responsable. No me gustaba dormir en el sofá, ¿Pero qué podía hacer? Estúpido Yoochun, en qué me metí.

Fruncí un tanto más mi ceño al preocuparme por aquel simple detalle y me puse en pie, acomodando las mangas de mi camisa para desprenderlas, tomaría un baño para relajarme antes de ir a trabajar.

-Escucha, iré a ducharme ¿No rompas nada, está bien? Puedes elegir algunos libros si quieres…-
Justo antes de abandonar el lugar, observé como la figura del contrario se encontraba aún en aquella posición, esta vez frente a mí. Arrodillado mientras sus manos reposaban sobre sus muslos y su cabeza yacía a la altura de mi cintura, observándome.

Por un momento me perdí en aquellos ojos café que parecían completamente hipnotizados. Me asusté, claramente aquella sensación no era típica en mí, y al ver como poco a poco el menor enderezaba su rostro hacia mi cintura, me alejé de inmediato. Aish… Eres un sucio Yoochun.

-Solo, no rompas nada Changmin…




Al momento en el que el mayor se internó entre las paredes del baño para relajar todas aquellas tensiones que lo habían abrazado durante las últimas 24 horas, el joven híbrido se puso en pie lentamente y aún descalzo se dirigió donde aquel mueble reposaba habitado por incontables libros. Fue entonces así como al ponerse en puntas de pié, logró tomar uno del último estante, luego dos del estante anterior, y finalmente un último libro que se hallaba a la altura de su pecho. Este último poseía un tapizado especial al parecer un tanto afelpado y de un gran tamaño.

El más joven, completamente entusiasmado, se redirigió hacia la mesa del living, dejando allí los cuatro libros escogidos. La textura de aquel último libro rojo, aún parecía capturar toda su atención por completo.

-“Kamastrusa”…-Frunció su ceño el morocho de tez tostada al leer de corrido la portada de aquel libro.- Anny,anny… Ka…ma..su..tr-..tra..?-

Al terminar de pronunciar aquel rebuscado nombre que jamás se había hecho presente en su vocabulario, decidió darle un ‘ligero’ vistazo, y para sorpresa del joven, poseía más ilustraciones que palabras.
Con aún más interés en dicho contenido, comenzó a pasar las páginas intentando leer alguna que otra descripción que yacía bajo la imagen.


Aún a pesar de no poseer demasiados dotes de conocimiento literario y gramático a causa de su status y/o situación, si así se podía llamarle, el joven podía comprender a la perfección aquellas imágenes y de qué se trataban.


Luego de pasar sin prisa aproximadamente unas diez  páginas, el joven Changmin sintió como su cuerpo comenzaba a reaccionar lentamente, y cómo ante dicho reflejo, sus rodillas se frotaban entre sí en un constante y suave frenesí.

Sus ojos se ensimismaron con cada página al pasar, provocando que el moreno presionara un tanto su propio labio inferior, pero no podía detenerse o al menos eso creyó hasta que escuchó cómo el agua de la habitación del baño cesaba de forma brusca y repentina. Así lo sintió él con sus refinados dotes de audición.
Con rapidez cerró aquel libro, sintiendo cómo la calidez de su cuerpo descendía hasta enfriarse por completo por aquel susto en cuanto oyó la puerta del baño abrirse. Se giró con rapidez pudiendo observar cómo el mayor fijaba su visita en él, controlando que todo estuviese en orden.


Changmin tragó saliva e intentó disimular aquello, como si se tratara de alguna especie de secreto.
-Iré a vestirme y prepararé el desayuno ¿Está bien? No rompas nada…- Volvió a citar el mayor, a lo que el joven reno simplemente asintió con un tanto de efusividad y sus ojos bien abiertos, claramente no sabía disimular. Pero no obstante, Yoochun ignoró aquella actitud y se encerró en su habitación para terminar de vestirse.

Una vez oyó la puerta cerrarse tras el mayor, el niño híbrido pudo relajar sus nervios e incluso sentir como el latir de su corazón disminuía hasta regularse, decidiendo al su mirada hacia aquel libro con portada peculiar, que solo husmearía en él cuando Yoochun no estuviese cerca, lo hacía sentir nervioso.

Lentamente y sin hacer ruido, devolvió aquel  libro al estante, dejando que la yema de sus dedos rozaran el lomo del mismo a medida que lo depositaba en el estante. Luego suspiró por lo bajo y volvió a sentarse junto a la mesa, optando por abrir uno de los libros restantes antes escogidos , esta vez, dejando notar como sus facciones adoptaban una expresión de aburrimiento y desacuerdo.
Quería aquel libro y estaba empecinado con ello, pero sabía que si el mayor se enteraba, se lo quitaría y probablemente no volvería a dárselo.

Fue entonces en aquel momento cuando recordó lo dicho por el pelinegro de tez pálida antes de adentrarse a la habitación, “Desayuno”. Tal vez si comenzaba a aportar allí podría lograr algunos méritos. La idea le entusiasmó.

Sus labios rápidamente dibujaron una sonrisa de oreja a oreja, terminando por dirigirse a la cocina, y así era, allí estaba Shim Changmin, en aquel inmenso espacio que er ala cocina del científico, y aún peor, debía familiarizarse con ‘La máquina infernal del café” si quería cumplir sus objetivos.Observó aquel aparatejo con sus ojos entrecerrados,manteniéndose desconfiado.

Luego se acercó con rapidez hacia la mesada, ya que no creía que el mayor fuese a tardar demasiado en vestirse. Sus finos labios se fruncieron al pensar a cerca de la ubicación de las tazas, por lo que revolvió en sus recuerdos más cercanos durante unos oprimidos segundos, terminando abrir sus orbes una vez más con una amplia sonrisa, recordando que aquellos finos recipientes de cerámica se hallaban la puerta de la alacena, allí se encontraban el día anterior cuando el más joven había decidido espiarlo.

Con cuidado y sin hacer demasiado ruido, tomó una de las tazas colocándose en puntas de pie, sin poder evitar voltear al dejar la taza sobre la mesada, controlando que el mayor aún no hubiese salido de la habitación.

Su mirada se volvió entonces hasta la cafetera, intentando descifrar cómo es que dicho artilugio funcionaba. ¿Aquel botón rojo tendría algo que ver? No tenía idea de aquellas cosas, el menor jamás había tratado con tales máquinas, dado a que donde había vivido todo ese tiempo, no les era permitido poseer objetos como esos.

Ladeó su rostro y se encimó sobre la superficie plana de la mesada para observar aquel aparato,luego presionó dicho botón con suavidad y observó como una pequeña cortina de café descendía desde el interior de la máquina por escasos segundos. Comprobando aquello,al acto seguido colocó su mano debajo para verificar una vez más y luego apretó dicho botón. Mala idea Changmin.

Como había sido de suponerse para alguien con mínimo conocimiento, el joven terminó por quemar una de sus extremidades y sacudiendo la misma con fuerza, sintió el arder de su dermis en toda la zona de su mano. Sus labios se presionaron y sintió en sus ojos el punzante dolor. Al menos ya sabía cómo funcionaba, pero su diestra temblaba ahora.

Lentamente acercó la taza hacia el orificio debajo de la máquina, oprimiendo dicho botón,esta vez dándole un fuerte golpe como si se tratase de una venganza.

Al mismo tiempo pudo verificar como el café continuaba saliendo incluso después de haber retirado sus dígitos del reluciente interruptor color rojo.

Entonces notó su mano aún temblorosa comenzando a aguantar el peso, observando cómo el café comenzaba a desbordarse por la taza. Pero no tuvo mejor idea que tomar la taza con ambas manos, como queriendo evitar que el café cayera, aquella acción que le costó otra ardedura en su piel y la cual arrebató un gemido de su garganta, estaba de más decir que le dolía, y mucho.

Al no poder soportarlo un segundo más, alzó una de sus manos y golpeó dicho botón con fuerza, provocando que el café se detuviera casi de forma instantánea.

Intentó sostener la taza con algo de fuerza aún, pero ahora ambas manos le dolían por demás,sin poder evitar cuando suave sollozó brotó de sus sentidos, encogiéndose de hombros mientras observaba como la taza de un color puro y blanco había quedado moteada con fuertes manchas de café por doquier.

Mordió su labio inferior al intentar aguantar, aun dirigiéndose de regreso hasta el living, avanzando a paso lentos mientras sentía sus manos latir por aquella quemadura. Sentía cómo aquel oscuro y humeante líquido amenazaba por desbordarse a cada paso que el menor efectuaba y tal acción,ponía a Changmin aún más inestable,incluso la temperatura de la taza no se comparaba con el ardor en sus manos.

Fue así como el mayor de ambos,terminando de abrochar las mangas de su camisa,salió de su habitación alzando su mirada de inmediato y notando prontamente  que el más joven no se encontraba allí. Sus ojos se abrieron por demás al divisar tan solo algunos libros sobre la mesa sin presencia del más joven.


- ¿Changmin? ¡¿Changmin?! -Corrió de inmediato, tan solo ejerciendo uno o dos pasos en velocidad cuando de repente se encontró con la figura del joven frente a él. Tragó saliva y su ceño se frunció al instante mientras se acercaba al contrario observando al mismo tiempo aquella taza completamente manchada entre sus manos.


El chico de cabello crecido parecía no querer alzar la vista,aún intentando presionar la taza entre sus dígitos, sus labios se presionaron con fuerza incluso un tanto temblorosos.

- Changmin, te dije que no rompieras nada ¿Qué has hecho ahora? Debías esperar tan solo unos minutos y prepararía el desayuno ¿Te lo dije,no? ...Aish. - Yoochun estaba enfadado,pero el sentimiento de preocupación lo invadía aún más. Incluso antes de que pudiese decir algo más, Changmin se acercó al cuerpo del contrario,posando contra el abdomen del científico aquella taza que yacía enredad entre sus dígitos adoloridos. De alguna u otra forma sus intenciones no habían sido malas, simplemente había querido prepararle un café el mayor pero Yoochun parecía estar lo suficientemente molesto como para aceptar explicaciones.


El menor de ambos concretó aquella cercanía entre sus cuerpos al posar su propia frente contra el hombro del más grande,ladeando apenas su rostro para poder sentir el aroma de la blanquecina piel contraria en un suave suspirar.

Changmin se sentía completamente contenido con aquella acción que ejercía sobre Yoochun de forma constante,aunque tan solo en determinados momentos.



De aquella forma Yoochun entendió el mensaje casi sin tener que meditar un segundo.Un suspiró se disipó al escaparse de sus gruesos labios mientras atraía al menor contra su cuerpo en un suave abrazo,sintiendo como la taza en cuestión quedaba entre ambos cuerpos durante aquella acción.

 El mayor indicó a Changmin que lo siguiera hasta el living nuevamente al murmurar un suave 'Ven', mientras tomaba de las manos contrarias aquella taza de café que poco a poco había perdido temperatura. El niño reno aún algo corrompido se dirigió tras el mayor al separarse de aquel abrazo,sintiendo en sus manos el fuerte latir,producto de la quemadura.
Poco a poco se sentó en la silla mientras su vista se alzaba finalmente hacia el mayor.


- Terminaré de preparar el desayuno... quédate aquí ¿Hm? -Yoochun sonrió al joven híbrido,denotando aquel ligero tinte rojizo en sus ojos tras haberse peleado con la maquina, más aún no conocía los hechos realmente.

Al llegar a la cocina,el dueño de la casa, observó tal desastre en la maquina de café incluso salpicada con dicha sustancia mientras desechaba un pequeño suspiro. Dio un pequeño sorbo al café proveniente de aquella taza completamente moteada por la misma sustancia,después de todo Changmin se había esforzado al hacerlo y el mayor se sentía de alguna forma enternecido por aquel gesto.

Fue en aquel momento cuando dejó aquella taza tan particular sobre la mesada para poder alcanzar otra en la alacena,sirviendo de aquella forma un poco de café al joven que yacía aún en el living. Cortó el mismo con un poco de leche y se redirigió hacia el living con ambas tazas y en un segundo viaje hacia la cocina, llevó el pote de galletas hacia la mesa,ya que de seguramente el menor estaría hambriento.

- Aquí tienes Changmin -Le sonrió al menor dejando el café con leche frente a él en la mesa mientras abría el recipiente que contenía aquellas galletas con chocolate.

-Gracias...- Terminó por murmurar el menor mientras sus manos aún algo temblorosas se asomaban sobre la mesa para tomar aquella taza entre manos, y fue entonces cuando para sorpresa del niño reno,el mayor lo detuvo en un corto y preciso alardeo-


-A-aigo...¿Qué te has hecho en las manos?

-Solo me quemé un poco, fue un accidente...-Musitó Changmin por lo bajo totalmente avergonzado de sus acciones,más aún sin haberse arrepentido. Casi al mismo tiempo  observó cómo el pelinegro de cabello corto frente a él se levantaba de la silla con urgencia,dirigiéndose hasta la habitación.

Tan solo dejando pasar algunos segundos,el mayor volvió con una pequeña caja de gasas furacinadas. Atrajo una silla a un lado del menor y lentamente abriendo la caja,extrajo una de aquellas gasas teñidas de un fuerte color amarillo, casi tan llamativo como el azufre.

Indicó al menor que reposara sus manos sobre la mesa,para así finalmente ir rodeando las mismas con aquellas gasas amarillas y húmedas, bañadas en nitrofurazona (antibiótico antibacteriano) mayormente utilizado para quemaduras tan solo externas.

El joven Changmin dejó escapar un suave gemido al sentir como aquella sensación sobre la quemadura de sus manos resultaba un tanto molesta e incómoda,más después de todo percibía como poco a poco aliviaba aquel dolor.

-Lo siento...

-Babo, no te disculpes... el café.. Gracias... -Yoochun le sonrió al contrario,sintiendo una notable sensación de tranquilidad al ver como una sonrisa se reflejaba en los labios ajenos con lentitud,más sin emitir palabra alguna por parte del contrario.


Luego de aquel episodio,Yoochun continuó tomando café de aquella taza poco pulcra mientras ayudaba al menor a tomar de su taza,posando aquella sobre los finos labios del niño reno. Ambos se guiaban por los gestos recíprocos,provocando que el mayor allí dejara escapar una que otra risilla al ver las expresiones ajenas cuando deseaba terminar con los sorbos de café o incluso al comer las galletas.

El tiempo había transcurrido y la hora deambulaba al rededor de las 7.00, tan solo faltando unos 20 minutos. Según Yoochun,tiempo más que suficiente.

Una vez habiendo transcurrido el tiempo necesario para quitar aquellas gasas, el mayor responsable,llevó a Changmin hasta el baño para quitar las mismas una a una y poder finalmente enjuagar sus manos con cuidado. Sus propios dígitos frotaban con suavidad los ajenos mientras el menor se expresaba ante notables gestos de molestia. Cosa que no hacía más que provocar ligeras risas en Yoochun.



Finalmente al terminar de secar las manos ajenas con extremo cuidado, indicó al menor que lo siguiera hasta la cocina. Al parecer tenía intenciones de mostrarle cómo era que se utilizaba la máquina del café.


-Mira Changmin... Tan solo debes posar la taza aquí abajo y dejarla allí,sin dejar tu mano debajo,tan solo la taza. Luego mantienes el botón rojo presionado, con suavidad, y esperas a que la taza se llene. Después quitas la taza y ya está. Todo lo prepara la maquina ¿Está bien? No quiero que vuelvas a lastimarte.

-Está bien -Asintió atentamente al escuchar sus indicaciones como si se tratara de algún tipo de prueba, además,estaba aprendiendo algo del mayor, y aquello le fascinaba.

-Bueno,debo irme a trabajar... volveré al rededor de las 5pm. Por favor, no rompas nada y ten cuidado... Puedes escoger cualquier libro mientras tanto,en la tarde debes contarme qué has leído. ¿De acuerdo? -El mayor sonrió, incluso sin saber por qué.

-De acuerdo.

El joven Changmin asintió con suavidad en sus acciones,mientras se acercaba al contrario,tironeando apenas de su camisa antes de que éste decidiera irse, generando aquel roce que hacía sumergir a ambos en una extraña sensación,aunque manteniendo al menor completamente relajado.


Esta vez los labios del moreno se posaron en aquella zona a un lado del cuello contrario,justo en el punto en el que su hombro y éste se unían. Changmin exhaló con suavidad mientras cerraba sus ojos al alejarse del mayor mientras entreabría sus labios apenas sin dejar de observarlo.


Por el contrario,Yoochun se quedó atónito una vez más ante las acciones que el menor llevaba a cabo de aquella forma tan impredecible, erizando su piel e incluso haciéndolo sentir incómodo, ¿Pero hasta donde realmente? Aquella era la pregunta que incluso divagaba sin rumbo ni meta en la mente del científico.

-Hasta después. -Sonrió con suavidad Changmin antes de dirigirse hacia su mueble favorito,aquel lleno de libros.

Yoochun volteó lentamente,como si aquella mirada que se centraba  en el contrario no quisiera despegarse de él,aunque aún sintiéndose dubitativo terminó por ladear su cuerpo y fijar su vista al frente una vez allí,saliendo del lugar... cerrando la puerta por detrás.


                                                                                                                                                             Continuará.
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